Desde las colecciones de importancia nacional e internacional de Glasgow y Edimburgo hasta las galerías privadas dedicadas a la obra de determinados artistas y dirigidas por ellos mismos, Escocia cuenta con un gran número de salas donde se expone todo el variado elenco de sus talentos artísticos.
Escocia ha cultivado generaciones y generaciones de artistas escoceses que han ocupado lugares destacados en el panorama internacional. Con el comienzo del nuevo siglo el arte escocés está en pleno auge. Las cuatro escuelas de Bellas Artes del país siguen fomentando la experimentación y la innovación entre su alumnado en una variedad de medios de expresión. Los principales museos y galerías están apostando por el arte autóctono como nunca antes lo habían hecho. Las grandes exposiciones se erigen como plataformas donde se exhiben prácticamente todos los aspectos de la historia del arte del país, lo que además fomenta la inversión de coleccionistas privados. El arte escocés es actualmente un importante objeto de debate, análisis e interés público, y en un grado mucho mayor que en ningún otro momento de nuestra historia más reciente.