La visita en 1822 del rey Jorge IV a Edimburgo fue la primera visita de un monarca reinante desde 1651. Su predilección por el whisky hizo que nada más llegar pidiese cierta variedad de whisky de malta de Speyside. Esto es un testimonio de la asociación permanente de Escocia con este producto de cebada malteada, agua pura y algunas veces, humo de la turba. La destilación del whisky se ha llevado a cabo en Escocia desde hace siglos, predominantemente, y a veces incluso de forma ilícita, en las Tierras Altas.
Durante este periodo, los instintos guerreros de los habitantes de las Tierras Altas se canalizaron hacia el ejército británico para luchar en las guerras del Imperio Británico. La emigración con destino al Nuevo Mundo exportó fuerza y talento como muestra el hecho de que nueve de los firmantes de la Declaración de Independencia americana fueran escoceses, como también lo fueron la mitad de los secretarios del Tesoro de los EEUU. Posteriormente tendría lugar una emigración forzada, denominada Clearances, e incluso en nuestros días se pueden encontrar en algunas zonas de las Tierras Altas valles desiertos en los que sólo quedan ruinas y estancias abandonadas. Visite el museo de Strathnaver cerca de Thurso en la región de Sutherland para conocer la historia de uno de esos valles.