Durante el periodo de la Revolución Industrial, Escocia y especialmente Glasgow, llegaron a ser conocidos como "los talleres del mundo occidental", de ahí que actualmente en Escocia existan numerosos museos del patrimonio industrial tales como el Dunaskin Open Air Museum en Ayrshire, y el museo Bonawe Iron Furnace en la carretera que va a Oban, o el museo escocés de la minería (Scottish Mining Museum) en Newtongrange cerca de Edimburgo.
En muchos campos, los inventores y científicos escoceses, tanto en casa como en el extranjero, consiguieron merecida fama. Lord Kelvin (1824-1907) fue el padre de la física del siglo XIX, James Young Simpson (1811-1870) desarrolló la anestesia y posteriormente Sir Alexander Fleming descubrió la penicilina; Thomas Telford (1757-1854), destacado ingeniero de obras públicas, construyó 1.480 kilómetros de carreteras y 1.017 puentes tan sólo en Escocia.
A su vez, Alexander Graham Bell inventó el teléfono y la máquina de vapor fue desarrolladla por James Watt.
Ven a descubrir las aportaciones de Escocia al mundo en esta año de Homecoming Scotland 2009. El 22-24 de octubre se celebra Scotland Scotland's Global Impact en Inverness la capital de las Highlands de Escocia.